jueves, 22 de febrero de 2018

LA PIZARRA

                                        LA PIZARRA

En el colegio de Ntra. Sra. de la Muela, la clase de 6º fue escogida para dar una charla.Yo estaba allí pero no me utilizaron, utilizaron a mi hermana; la pizarra digital.
Estaban hablando de la educación vial, y venga a poner fotos y vídeos, y a mí ¿qué? ¿No se dan cuenta de que todos podemos aportar algo?

-Vamos a hacer unas actividades- dijo la maestra. 

Ahí ya tenía que entrar en acción, pero no la explicó en mí, me puse tan triste....Pero sé que mi hijo el folio disfrutó su momento;  se hizo muchos amigos, como el lápiz, el boli, el portaminas, los colores, los rotuladores. Había una que le pegaba que era la tijera, pero sabía que él era más fuerte que ella.

Un muchacho preguntó:

-Pero ¿no se puede hacer de esta forma?

Y el niño me utilizó y entonces todos los demás tenían una pregunta y todos mi usaron  Tú no sabes lo contenta que estaba.

                                                                         Marcos Lominchar

miércoles, 24 de enero de 2018

EL CUADERNO

Ahí estaba yo. Entre un montón de libros.Me pusieron en ese lugar cuando me compraron y ahora vivo en una mochila . Me quedé ahí hasta que empezaron las clases.

Un día empezaron a escribir y casi me acabo porque me quedaban tres hojas.Yo no sabía qué hacer y sabía que me acabaría tarde o temprano .Lo que había pensado era escaparme a la mochila de un vago que no escribiese mucho.

Al final me escapé. Desde entonces nunca me usaron y ahora sigo en otra mochila.¡Ahora seguiré teniendo amigos, nunca me acabaré!

Hiba Your

sábado, 6 de enero de 2018

LA ENCICLOPEDIA

        ¡Cuánto ruido!, pero si cuando me trajeron el silencio reinaba en la biblioteca. Ahora hay tanto barullo que no se escucha nada. Espero que solo sea la inauguración y que me lleven prestada lo antes posible.       
     
        Gracias a Dios, ¡por fin llegó el día! Vinieron a por mí unos chicos de sexto: Sergio, Pablo, Francisco y Moaad. En ese momento,sentí tanta emoción que mis letras y páginas empezaron a temblar. Me cogió Francisco, se distrajo, me soltó y caí en un charco quedando empapada hasta la tinta. Me devolvieron y cogieron a otra afortunada.

         -Aquí de nuevo, en este polvoriento lugar -pensé cuando me sequé.

         Pasados unos días, me fui de viaje a una fábrica de papel. Ahí, me trituraron repetidas veces y...¿sabéis qué?, me convertí otra vez papel de escribir.

          Escribieron en mí la preciosa novela de don Quijote de la Mancha, escrita por Miguel de Cervantes,  un escritor muy famoso a nivel mundial. Ya he parado de ir de clase en clase, y aunque ya sea una novela tan vieja, los niños saben apreciar el contenido que hay dentro de mí.

         -¡Estoy conociendo todo el mundo a mi manera!.

                                                                         FIN

Moaad Serkouh

                                                           ¡ADIÓS GRUMETES!

viernes, 29 de diciembre de 2017

EL ÁRBOL

EL ÁRBOL 

          Aquí  estoy, el árbol .En un patio donde salen los niños a jugar. Me quedé en este lugar cuándo empezó el colegio.Tenía un par de amigos.

          Allí había unos columpios donde los niños jugaban, al lado un gimnasio en el que jugaban los mayores,un banco donde se sentaban los profesores y cuatro árboles: mis tres amigos y yo.

          Un día me ocurrió una desgracia. Un niño me estaba quitando la comida y el agua, y así durante una semana. Me estaba quedando seco y no comía . Hasta que un día mi suerte cambió: las maestras vieron a ese niño jugando conmigo y vieron que estaba un poco seco.

          Las maestras prohibieron que se acercaran los niños mientras que me recuperaba. Pero como no podía, mis amigos me dieron un poco de agua y comida cada día, y así hasta que me recupere.

Sergio Perea García-Ballesteros






EL ARENERO

Hola chicos os voy a contar una historia que he escrito. Espero que os guste🤔 


EL ARENERO 

Ahí estaba yo, el Arenero, en el patio del colegio. De repente empezaron a venir camiones excavadoras y muchas personas. La excavadora empezó a cavar en mí y sacaron de mí unas piernas. Al día siguiente volvieron otra vez y no sacaron nada.

 Pasados unos días algo me hurgaba en la tripa y salió un esqueleto.
  
- ¿Quién eres? -le pregunté.
  
- Yo soy Huesitos, ¿y tú? -contestó él.
  
- Soy el Arenero del colegio.
  
- ¿Quieres ser mi amigo? -me dijo Huesitos.

 - Sí, claro -le dije yo.
  
Pasadas dos semanas Huesitos y yo jugábamos al veo veo.
  
- Veo, veo una cosita que empieza por "e"-dijo Huesitos.
  
Entonces, apareció un esqueleto y cada cinco minutos aparecía un esqueleto hasta que se formó una ciudad llamada Huetalancia donde vivían todos los Huesitos.




Carlos Martínez-Villanueva Invernón

LA BOTELLA

Allí estaba yo, en un mochila rodeada de libros, hasta que ocurrió esta historia.
La mochila se la compró ese mismo día y yo iba en ella. El día que Pablo estrenó su mochila yo estaba dentro: una botella azul, brillante y con un gran tapón blanco, esa era yo.

Esa mañana, Pablo al coger la mochila, se tropezó, se cayó y yo me rompí en mil pedazos, derramando mi valioso contenido por el suelo oscuro de la clase. Ese contenido era agua fresca y  pura que ahora estaba repartida por todo el suelo.
Después de ese suceso, ocurrió lo esperado.

-¡Qué mala suerte!-dijo Pablo.

Su profesora le regañó y le mandó recoger lo manchado.


Pablo García- Gasco

-EL PIANO AMOROSO-

-EL PIANO AMOROSO-


Hoy en clase de música, Sagrario ha dejado a los alumnos tocarme y se ha formado una gran revolución de alegría.
  
-¡Qué horror!-pensé-. ¡Qué miedo me da de que estos pequeños monstruos me toquen, yo que soy un instrumento tan delicado! 

De pronto Sagrario puso   orden, y empezaron a pasar de uno en uno a hacerme sonar.
  
-¡Me niego, no saben!¡No saben!¿Por qué me ha tocado esto a mí? ¡Por suerte ya quedan muy pocos!

 ¡Por fin unas manos delicadas y suaves me hicieron sonar con ritmo y alegría!¡Esto sí que era música!

                                                                                                  Carla López Real